1826 · 2026
La tormenta que cambió Canarias
En la noche del 7 al 8 de noviembre de 1826, un ciclón tropical arrasó el Archipiélago y causó el mayor desastre natural documentado de su historia. Doscientos años después, recuperamos su memoria.
Asociación por la Memoria del Aluvión de 1826 (AMA)
La Asociación por la Memoria del Aluvión de 1826 (AMA) es una entidad sin ánimo de lucro constituida en 2025, en el marco de la conmemoración del bicentenario del temporal de 1826, por un colectivo de agentes sociales, investigadores y personas vinculadas al patrimonio cultural canario.
Su objeto es el rescate, la conservación y la difusión de la memoria del Aluvión de 1826 —el mayor desastre natural documentado en la historia de Canarias— y, en general, la puesta en valor del patrimonio histórico-cultural canario y la concienciación ciudadana frente a los riesgos naturales, en desarrollo de los principios de interés general recogidos en la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias.
Rescatamos y estudiamos las fuentes que fijaron por escrito el desastre: actas municipales, informes oficiales, libros parroquiales, crónicas y diarios privados dispersos por el Archipiélago.
Acercamos el episodio al público general mediante jornadas científicas, una exposición itinerante, un documental y materiales educativos de acceso libre.
Trasladamos la lección que dejó 1826: la relación entre la ocupación de barrancos y desembocaduras, la gestión del territorio y la exposición al riesgo en un archipiélago vulnerable al clima.
La tormenta de San Florencio
En la noche del 7 al 8 de noviembre de 1826, un ciclón tropical —conocido en su tiempo como tormenta de San Florencio— se descolgó sobre el archipiélago canario. En menos de cuarenta y ocho horas dejó cerca de 300 muertos, más de mil cabezas de ganado perdidas, más de 600 casas destruidas y barrancos enteros transformados para siempre. Se ha identificado, tal y como lo confirman diversas investigaciones, como el peor desastre meteorológico documentado en la historia de Canarias.
Un informe oficial del Valle de La Orotava contabilizó, solo en sus cuatro jurisdicciones, 225 casas destruidas, 235 vidas humanas perdidas y 804 cabezas de ganado desaparecidas, además de doce barrancos nuevos donde antes no los había. Solo en la Villa de La Orotava murieron 104 personas. La economía vinatera del valle recibió un golpe del que tardaría décadas en recuperarse. La riada arrastró también al mar, tanto el santuario y castillo de Candelaria, como la talla original de la Patrona del archipiélago, que jamás volvió a aparecer.
Más que un episodio del pasado, el Aluvión de 1826 interpela al presente: la relación entre la ocupación de barrancos y desembocaduras, la gestión del territorio y la exposición al riesgo. En un archipiélago expuesto al calentamiento del Atlántico, donde los modelos prevén lluvias más intensas y concentradas y donde persisten viviendas e infraestructuras en cauces, recordar San Florencio es también una herramienta de prevención y de cultura del riesgo.


Las cifras varían según las fuentes consultadas.
Reconstrucción cronológica a partir de las crónicas coetáneas.
Tal fue la magnitud de sus estragos que se reputa por el mayor de los ocurridos después de la Conquista.— Crónica coetánea del temporal, 1826
Grabados y postales antiguas de algunos de los pueblos arrasados por el Aluvión.





Distribución de las víctimas mortales registradas en algunos municipios.
Durante casi dos siglos, el Aluvión fue olvidado de la memoria colectiva de los canarios. Solo en 2010 una investigación de la Universidad de La Laguna devolvió al episodio su escala real: la peor catástrofe meteorológica documentada en Canarias, un ciclón tropical equiparable a los huracanes atlánticos contemporáneos. Recordarlo hoy no es nostalgia: es preparación.
Un programa para toda Canarias a lo largo de 2026
El Bicentenario del Aluvión de 1826 se articula como un programa de ámbito regional que se desarrolla íntegramente en 2026. Diversas acciones complementarias recorren el año hasta el 7 de noviembre, fecha exacta del bicentenario.
El programa persigue rescatar y poner en valor la memoria del mayor desastre natural documentado en la historia de Canarias, rendir homenaje a las víctimas y a la resiliencia de las comunidades afectadas, y reforzar la concienciación ciudadana frente a los riesgos naturales.
«El Aluvión de 1826: memoria, causas y riesgo futuro»
Historiadores, geógrafos, meteorólogos y responsables de protección civil analizan el temporal desde una doble perspectiva: la de la historia y la memoria colectiva, y la de las causas del fenómeno, sus implicaciones y su posible repetición en el futuro. Entrada libre y gratuita hasta completar aforo.
«La mayor catástrofe natural de la Historia de Canarias: El Aluvión de 1826»
Conjunto de paneles con textos explicativos, documentos históricos, mapas antiguos y grabados que proponen un viaje visual e histórico a través de la catástrofe.
El recorrido arranca en las vísperas del temporal (un archipiélago rural, deforestado y vulnerable) y avanza por las horas del huracán, los pueblos arrasados, las voces de párrocos, viajeras y cronistas que dejaron por escrito el horror, y las repercusiones materiales, humanas y climáticas que cambiaron la vida insular durante generaciones.


«El Aluvión de 1826»
Una pieza audiovisual que reconstruye la noche del 7 al 8 de noviembre de 1826 a partir de las crónicas de quienes la sobrevivieron y de la lectura científica que, casi dos siglos después, devolvió al episodio su escala real.
El documental recorre los escenarios del desastre —el Valle de La Orotava, Los Realejos, La Guancha, el Puerto de la Cruz, Candelaria— y confronta los testimonios históricos con el análisis de historiadores, geógrafos y meteorólogos. Se proyecta en el marco de las jornadas científicas y se difunde posteriormente en línea, junto a una pieza-resumen para redes sociales.
Villa de La Orotava · Salón de Actos del Ayuntamiento
Doscientos años exactos después de aquella noche, la Villa de La Orotava acoge el acto institucional de homenaje a las víctimas del Aluvión y a la resiliencia de las comunidades afectadas.
El acto se celebra en el Salón de Actos del Ayuntamiento de La Orotava, con participación de autoridades políticas, militares y de protección civil, y se desarrolla en dos fases, una en el interior del consistorio y otra en el exterior. La sesión incluye intervención musical y queda registrada audiovisualmente para su difusión posterior.
En su transcurso se presenta la escultura conmemorativa «Memoria del Agua», del artista Isidro Portocarrero Álvarez, que quedará instalada de forma permanente en la trasera del Ayuntamiento como recuerdo público de las víctimas.
«Memoria del Agua» es una obra monumental de un metro y medio de altura concebida para ser recorrida: desde la distancia transmite una imagen de impacto inmediato; desde la proximidad, el espectador descubre progresivamente los símbolos que reconstruyen la historia. Una gran figura humana —alegoría de las víctimas y supervivientes— aparece erosionada y fusionada con el Teide y Las Cañadas, de modo que el cuerpo se convierte en territorio. El agua recorre la figura y conduce la mirada hasta la base, donde relieves de las siete islas, restos de viviendas y embarcaciones, una candela, la referencia a la Virgen de Candelaria perdida y un ancla —símbolo de esperanza y reconstrucción— narran a la vez la magnitud de la tragedia y la voluntad de permanecer.
El cuerpo será territorio. El territorio conservará las heridas de la tragedia. El agua unirá y recorrerá toda la memoria.— Isidro Portocarrero Álvarez, memoria del proyecto escultórico
El programa del Bicentenario crece a lo largo de 2026 con nuevas sedes de la exposición, proyecciones del documental y actividades en distintos municipios. Consulta aquí las próximas citas.
Un ciclón tropical, conocido en su tiempo como la tormenta de San Florencio, que arrasó Canarias en la noche del 7 al 8 de noviembre de 1826. Causó cerca de 300 muertos y más de 650 viviendas destruidas, y está considerado el mayor desastre natural documentado en la historia del archipiélago.
Un programa de actos que se desarrolla a lo largo de 2026, doscientos años después del temporal, organizado por la Asociación por la Memoria del Aluvión de 1826 (AMA). Incluye jornadas científicas, una exposición itinerante, un documental y un acto institucional de homenaje.
Del 22 al 24 de septiembre de 2026 en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria (Vegueta), y del 14 al 16 de octubre de 2026 en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, en San Cristóbal de La Laguna.
No. La entrada es libre y gratuita hasta completar el aforo de cada sede.
El sábado 7 de noviembre de 2026, fecha exacta del bicentenario, en el Salón de Actos del Ayuntamiento de la Villa de La Orotava. En su transcurso se presenta la escultura conmemorativa «Memoria del Agua», que quedará instalada de forma permanente en el Ayuntamiento.
Se proyecta en el marco de las jornadas científicas y se difunde después en línea, junto con una pieza resumen para redes sociales.
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La Asociación por la Memoria del Aluvión de 1826 (AMA), con la colaboración del Gobierno de Canarias y el ICDC, el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de la Villa de La Orotava y las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País de Tenerife y de Gran Canaria.






